22.8.18

Tarta vegana de zanahoria con naranja & frosting de castañas de cajú (anacardos)

Impresionada he quedado, sorprendida de alegría, cuando probé luego de una noche de dejar reposar en el refrigerador este pedazo de bizcocho crudo de la llamada "cocina sin fuego" "cocina viva" o "raw food".
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Hace un montón de tiempo estaba con unas ganas locas de hacer una torta vegana..., que por qué vegana si no soy vegana, pues porque sencillamente me encanta probar de todo y no tenía idea de cómo sería en verdad experimentar un pedazo de dulce bizcocho crudo, sin huevos, sin leche, sin azúcar, al contrario un pedazo de bizcocho lleno de zanahoria, dátiles, hojuelas de avena, almendras, con frosting de crema de anacardos (cajú, castanha de cajú, marañon, merey...) y más dátiles, zumo de naranja y otra parte de frosting con cacao puro.  
   
Desde que me llego hace un año el libro Cocina Sana de Lorraine Pascale, regalo que recibí desde España de parte de mi querida amiga Marisa con su blog Thermofan, gracias a la conmemoración de su blog y al salir como ganadora, fue toda una ilusión y alegría saber que esta Rosa de zucchini y gorgonzola era la vencedora. La ilusión era más que completa, felicidad total..., porque a este otro lado del mundo llegaba aquel libro tan esperado. Ya he realizado varias recetas que no llegué a publicar. Por donde se le mire se respiran recetas sanas y deliciosas, desde ideas para el desayuno, la media mañana, el almuerzo, el postre, la cena. De las varias recetas que tengo en esa lista de "pendientes por hacer", la Tarta de zanahoria que L.P. propone en su libro era de esas que resonaba en mi mente. Y como es mejor actuar, que esperar a que siga pasando el tiempo..., ni corta ni perezosa por fin decidí buscar los dátiles y los anacardos (muy utilizados en comida e ideas dulces veganas). Acá se conocen como "Castanhas de Cajú" y aunque no suelo comprar porque me resultan más económicas las almendras, nueces, avellanas, cacahuetes... que las famosas castañas de cajú (que al parecer se producen acá, pero quizás las exportan casi todas y las que quedan resultan más costosas, no sé como será en otros mercados del mundo...), creo que valió la pena comprarlas para esta receta.  
De las castañas de cajú (anacardos), es importante hidratarlos una noche ya que se activan y crecen un montón. En la receta de L.P. ella los hidrata unos minutos antes de realizar la receta, pero recomiendo hidratarlos una noche. De igual manera los dátiles que los compre sin hueso si están muy secos es bueno remojarlos unos minutos antes de utilizarlos en agua tibia. 
Hoy mi aporte es para el reto Color y Sabor de Temporada, organizado por Pilar del blog Postres Originales, donde cada 22 de mes llegamos con dos opciones de ingredientes para utilizar, en esta ocasión la zanahoria y los mangos eran los elegidos. Aprovechando que tenemos unas bonitas zanahorias por esta época, me he decantado por ese ingrediente. 
Como es inevitable en quien les escribe, esta es una adaptación de la receta del libro, soy rebelde... al seguir al pie de la letra una receta, porque a veces tengo unos ingredientes y otros no o porque no quiero que me sobre nada de algún ingrediente y aumento dosis, o también porque le bajo dulce y grasa a casi todo o quizás porque me parece interesante poner algún ingrediente adicional que aporte más sabor...
 
De la adaptación, reemplacé la leche de almendras por zumo de naranja natural, de las naranjas que utilicé para raspar la cáscara, adicione zumo tanto en el frosting, como en la masa de zanahoria porque me parecía que estaba muy dura. También adicioné a una parte del frosting de anacardos cacao puro para que tuviera ese lindo contraste de color y sabor. Y puse un poco de aceite de coco que bien pueden obviarlo.  
Ese frosting o crema de anacardos que lleva esta receta literalmente me ha enamorado, es sutil, suave, ligero, cremoso y va estupendamente con el resto de la receta. Ya no sé que más decir..., ahhh sí algo súper importante, es imprescindible tener un procesador de alimentos, "picatodo" o robot de cocina, ya que todo hay que procesarlo.  
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Tiempos}
  ·Tiempo de hidratación castañas de cajú (anacardos): 1 noche 
   ·Tiempo de preparación bizcocho: 15 minutos*
   ·Tiempo de preparación frosting: 5 minutos*
   ·Tiempo de refrigeración: 3 horas o 1 noche
*Una vez procesados todos los ingredientes.
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Tarta vegana de zanahoria, naranja con frosting de castañas de cajú (anacardos) y cacao puro
Ingredientes:
[Para 12 cuadritos pequeños - Molde de 21cm x 17cm)

[Para el bizcocho]
- 340 gr de zanahoria 
- 300 gr de hojuelas de avena
- 180 gr de dátiles Medjool sin hueso
- 55 gr de almendras picadas o nueces
- ralladura de 2 naranjas
- 3 cucharaditas de canela en polvo
- 1 cucharadita de jengibre en polvo
- 2 cucharadas de aceite de coco derretido 
- 30 ml de zumo de naranja
+ hoja de papel manteca para la base del molde

[Para el frosting de cajú (anarcados)]

- 200 gr de castañas de cajú (anacardos)*
- 115 ml +/- de zumo de naranja** 
- 40 gr de dátiles Medjool sin hueso
- esencia de vainilla
- cacao puro en polvo 

Para decorar... frutos secos, ralladura de naranja, zanahoria rallada.
* L.P. los hidrata en agua tibia por 15 minutos antes de hacer la receta. En mi caso, preferí poner a hidratar los anacardos (castañas de cajú) desde la noche anterior.
** La receta original lleva leche de almendras, se puede utilizar cualquier leche vegetal, en mi caso utilicé zumo de naranja y la cantidad depende de lo cremoso que lo quieran. 
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«PREPARACIÓN»
Tarta vegana de zanahoria con naranja
1. Remojar las castañas de cajú la noche anterior.
2. hidratar los dátiles en agua tibia en caso de que estén muy secos
3. Procesar las hojuelas de avena hasta obtener una harina fina. Pelar las zanahorias y rallarlas por el lado más fino o procesarlas. Cortar las almendras de maneras o procesar sin que se forme harina, la idea es que queden partes grandes.
4. Una vez tenemos todo procesado, en un bol mezclar la harina de avena con la zanahoria. Luego adicionar la ralladura de naranja, las especias, los dátiles procesados, el aceite de coco. Formar una bola. En mi caso adicione un poco de zumo de naranja porque me pareció muy seca la masa. La consistencia final es como la arcilla, un poco pegajosa, pero se deja trabajar. Dividirla en dos partes.
5. En un molde de 21cm x 17cm poner una hoja de papel manteca en la base. Disponer la mitad de la masa en la base del molde y extender bien. Adicionar una capa de almendras picadas y luego poner la otra parte de masa. Extender bien y llevar a refrigerar mientras hacemos el frosting.
 
Frosting o crema de anacardos 
Una vez hidratados y las castañas de cajú (anacardos), colar y procesar bien hasta formar una crema suave. Procesar los dátiles y poner en un bol. Adicionar el zumo de naranja (acá se aclarará el frosting o la crema). Mezclar y adicionar zumo hasta que logremos el punto de crema a gusto. 

Cubrir con el frosting y reservar una parte a la que le adicionaremos un poco de cacao puro. Llevar a refrigerar por un par de horas o toda una noche para que se compacte bien y desarrolle todo su sabor.  Decorar con frutos secos y más crema de castañas de cajú (anacardos) con cacao. Y disfrutar de un pedazo de esta deliciosa tarta vegana o bizcocho crudo :) 
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:::: PASO A PASO FOTOGRÁFICO ::::

Tarta vegana de zanahoria con naranja

1. Remojar las castañas de cajú la noche anterior. 
2. hidratar los dátiles en agua tibia en caso de que estén muy secos  
 

3. Procesar las hojuelas de avena hasta obtener una harina fina. Pelar las zanahorias y rallarlas por el lado más fino o procesarlas. Cortar las almendras de maneras o procesar sin que se forme harina, la idea es que queden partes grandes.

 
4. Una vez tenemos todo procesado, en un bol mezclar la harina de avena con la zanahoria. Luego adicionar la ralladura de naranja, las especias, los dátiles procesados, el aceite de coco. Formar una bola. En mi caso adicione un poco de zumo de naranja porque me pareció muy seca la masa. La consistencia final es como la arcilla, será un poco pegajosa, pero se deja trabajar. Dividirla en dos partes. 

5. En un molde de 21cm x 17cm poner una hoja de papel manteca en la base. Disponer la mitad de la masa en la base del molde y extender bien. Adicionar una capa de almendras picadas y luego poner la otra parte de masa. Extender bien y llevar a refrigerar mientras hacemos el frosting. 


Frosting o crema de anacardos

Una vez hidratados y las castañas de cajú (anacardos), colar y procesar bien hasta formar una crema suave. Procesar los dátiles y poner en un bol. Adicionar el zumo de naranja (acá se aclarará el frosting o la crema). Mezclar y adicionar zumo hasta que logremos el punto de crema a gusto.

6. Cubrir con el frosting y reservar una parte a la que le adicionaremos un poco de cacao puro. Llevar a refrigerar por un par de horas o toda una noche para que se compacte bien y desarrolle todo su sabor. 


7. Decorar con frutos secos y más crema de castañas de cajú (anacardos) con cacao. Y disfrutar de un pedazo de esta deliciosa tarta vegana o bizcocho crudo :)





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Un dato, para los 200 gr. iniciales de castañas de cajú (anacardos que remojé), absorbieron bastante agua, al final cuando los pesé una vez hidratados al día siguiente, pesaban 280 gr. una vez procesados. 
Para esta receta dividí las porciones en 12 cuadritos, porque sacian bastante, es claro que es una receta completa y llena de grasas sanas, donde estoy segura que si le das a probar un pedazo de este bizcocho a cualquiera, de seguro en una primera impresión, no se darán cuenta que es crudo, (luego analizarán...). El aroma y sabor que tiene es muy rico, la crema de castañas de cajú es suave y delicada al paladar. Nunca antes había probado una tarta o bizcocho crudo y he de decir que vale la pena probar y que de seguro realizaré más recetas de este tipo, en casa hemos quedado a gusto con el resultado. 
No hablo mucho de este tipo de estilo de vida de "cocina sin fuego" , "alimentación viva" , "raw food", porque no lo aplico, como saben en casa comemos de todo, evitando procesados y eso sí nada de gaseosas ni jugos industriales...,  no me cierro a la banda de probar este tipo de comidas, así como tenemos en casa días de comida sin carne (que ya hacen parte de varios días a la semana), adicionar días de "comida viva" con ingredientes sin procesar, más naturales, donde las semillas, las frutas, las verduras, algas..., alimentos en estado natural sean las protagonistas de esos días en nuestra ingesta comenzarán a hacer parte. Pienso que todo se basa en un equilibrio, en no ser ni de un extremo ni de otro, aplicar este tipo de estilos de comida funciona para darle un respiro a nuestro cuerpo y también al medio ambiente.  

En una palabra me encanta la zanahoria, tanto en esta receta como en los clásicos Bizcocho de zanahoria con su glaseado de queso, todos me parecen deliciosos. 
Con esta receta termino serie dulce de este mes, 
feliz resto de semana


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/ 22 / 2018 · Ingrediente elegido: zanahoria

#colorysabor

#poesiaculinaria

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*****

Muchas gracias por pasar por éste rincón,
lleno de poesía de sabores, de sentimiento,
de pensamientos; que para muchos
son recetas conocidas,
para otros descubrimientos completos,
y para otros tantos, recuerdos de la infancia o
remembranzas de algún instante especial
y para mí son todas estas y muchas más...,
entre nuevos retos que día a día me llevan a explorar
dotes que desconocía y que enriquecen mi alma, cuerpo y ser. 

Agradezco cada comentario y estaré atenta a las inquietudes que se presenten


···
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10 comentarios:

  1. Hola!! me encanta a tarta de zanahoria, es espectacular lo bonita que te ha quedado, y el frosting tiene que ser de lo más delicioso. Vamos que se me esta haciendo la boca agua de verlo, tomando nota :) Un beso.

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    1. Hola Silvia, no había podido pasar a responder y me falta visitar esas delicias con zanahoria, que bueno que te haya gustado la receta, la verdad es una novedad que me ha gustado muchísimo por la textura, por lo natural y por lo que sacia. Un beso

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  2. Que delicia Nati, me encanta!!!!! te leo y como me identifico contigo, tampoco soy vegana pero me encanta probar de todo, siempre ando en busca de sabores y combinaciones nuevas. Sabes que los anacardos o merey forman parte de mi infancia!!! todos los años en vacaciones ibamos al sur de Venezuela (Estado Bolívar), y sabíamos al menos los niños, que ibamos llegando a destino cuando pasabamos por esa carretera llena de lado y lado de árboles de merey. Nos encantaba comer el fruto y dejabamos la semilla (que nosotros decíamos que eran unas caritas de mono), mis tios las tostaban y luego disfrutabamos de estas ricas semillas .... hoy en día son impagables los anacardos acá, aparte de que no se ven como antes :-(

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    1. Mi Melba querida, así es, soy de buen comer y no me niego a nada, por lo menos pruebo siempre las cosas nuevas y tengo días de todo, días de carnes, días sin nada de carne, días de verduras, días de huevos y hasta semanas, y para esta oportunidad le ha tocado a esta tarta cruda, que muchas veces he visto tantas delicias tan vistosas y no imaginaba como sería el sabor, y me he quedado asombrada con lo rica que queda, que pareciera cocinada, la verdad. Muy bonitos recuerdos los que me cuentas, sí ahora resultan súper costosas, es verdad…, mil gracias por pasarte.
      Besitos

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  3. Natalia, qué maravilla de tarta, me ha parecido rica y también ¿un poco trabajosa? Casi nunca tengo anacardos ni avena, pero creo que bien merece la pena este Dulce con esta pintaza bárbara,
    Vaya suerte que Marisa te haya mandado el libro como premio, me encantan (y lo sabes) los libros de recetas, ahora hay mucho via internet, pero tus libros son tus libros y requetemirados y a veces hasta manchados de clara o chocolate.
    En fin, todas tus recetas son espectaculares.
    Por cierto, ya he cortado la tarta de queso para hacerle fotos y esra noche la llevo a casa de unos amigos (son de confianza) pues haber cortado un trozo y vuelta a colocar no queda muy fino, pero me quedaba sin foto pues de noche no hay luzzzz! Ja ja ja
    Ya te contaré si ha gustado.
    Mil besos, preciosa

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    1. La verdad no es tan trabajosa, jajajajja pareciera por tantas fotos, pero en un robot se hace súper simple, se podría ir colocando todo el relleno a la vez, que a mí me ha tocado por partes porque mi procesador es pequeño. Aquel libro lo guardo con todo cariño, es verdad esos libros manchados son los que se ha experimentado ;)
      Muchas gracias por tus palabras Patty, mil besos y me has provocado con la tarta de queso que tendré que repetirla de nuevo uno de estos días.
      Besos

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  4. Querida Nati. Hacía tiempo que no me pasaba. Aunque no he cerrado el blog, más bien todo lo contrario, había decidido descansar de comentar porque lo necesitaba. Hoy he vuelto a ello y al llegar, me has vuelto a sorprender. Me hace mucha ilusión ver tu adaptación de una receta del libro. Tanta, como saber que después de tanta peripecia, te llegó. Muchas gracias.
    Te quiero felicitar porque cada día veo la cantidad de palabras que se utilizan en inglés, cuando tenemos otras en nuestra preciosa y rica lengua que podemos utilizar sin necesidad de incluir en nuestra conversación anglicismos que seguro, mucha gente ni entiende. Mira, esta tarde he estado viendo una serie y he ido anotando hasta 9 o 10 palabras en inglés. Una de ellas era "a win-win situation". Me he quedado de piedra y hasta he decidido escribir al defensor del espectador. que la televisión pública se dedique a eso, es para mí, vergonzoso.
    No conozco otro país hoy en día, que valore tan poco lo propio, en especial, la lengua. Por lo tanto, mi felicitación por utilizar algo tan bonito como "comida viva" en lugar del anglicismo.
    Mi problema con las recetas veganas es que utilizan mucho dátiles y anacardos y tienen muchos hidratos, por lo tanto, me es difícil prepararlas.
    Me ha encantado esta tarta tan preciosa. Imagino, que con tus cambios, aún estará más buena. Te vas haciendo más "chocolatosa". Otra bonita palabra que sé por ti.
    Beso grande.

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    Respuestas
    1. Es verdad Marisa, esa fusión de palabras es una cosa que creo es difícil de lidiar con ello y este mundo globalizado, lo importante es no olvidar nuestro idioma tan rico con tantas palabras y sinónimos, aplico todo jajajjaja también me he quedado de piedra con esa expresión...,
      Sí es una comida rica en hidratos, que no podría llevar como dieta del día a día, me parece que el equilibrio es la clave y los extremos son enfermizos. Un trocito de estos es una bomba de energía como para un entrenamiento de los buenos.
      Sí me estoy pasando al bando de los chocolatosos ;)
      besitos

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  5. Hola Natalia! Se que venir a tu cocina es probar cosas nuevas cada vez, entonces me digo, esto lo tengo que probar y ahí va mi lista de pendientes que no tiene fin, jaja!
    Se ve muy rica, densa y contundente, imagino que con un trocito es mas que suficiente, además es muy interesante la textura de veras que me quedo con las ganas de probarla.
    Ahora que mencionas el aceite de coco, estoy a la espera de las reacciones al artículo que escribió un profesor de Harvard sobre este ingrediente al que se le ha dado muchos beneficios y parece que no es tal, es toda una discusión que siempre hay con estos alimentos que se ponen de moda.
    Me llevo un trocito. Un besito y feliz fin de semana!

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    Respuestas
    1. Sí Angélica es una tarta sorprendente, sobre todo por el contraste de sabor, eso sí con un trocito tienes para medio día de trabajo, porque sacia bastante, da energía y tiene un montón de fibra. Lo del aceite de coco, no lo utilizo mucho, creo que, como todo, y acá me acuerdo del jugo de naranja que nos vendían y aún nos venden como locos con la famosa vitamina C, que a la hora del té, pues no es tan recomendable porque para sacar un vaso de jugo (en el caso de hacerlo de la manera más sana, en casa y no comprado), se necesitan unas 6-8 naranjas que eso es una cantidad de fructuosa completa (aparte de que le quitan lo bueno, que es la fibra). Creo que los extremos son malos, pero creo que una cucharada de aceite de coco no cae mal, que como dirían por allí, para un estudio, otro estudio. La verdad es que el coco me gusta de siempre, en pedazos el aceite que saca es una delicia. Pero tienes razón, cada alimento y cada moda.
      Besitos y lleva los trozos que quieras

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Muchas gracias por visitar este rincón y dedicar un momento de tu día para pasarte por acá, lo aprecio mucho. Siempre bienvenido a este taller mágico de Poesía Culinaria. ^_^