*
Mas há a vida
que é para ser
intensamente vivida.
Há o amor.
Que tem que ser vivido
até a última gota.
Sem nenhum medo.
Não mata.
Clarice Lispector
______
Una fruta de clima otoñal, de mis favoritas para consumir a mordiscos, hoy llega con su maravilloso sabor entre un bizcocho. Receta de Nueva Zelanda, país que adora esta fruta originaría del sur de América.
Comenzamos mayo y por estas latitudes el clima se vuelve un poco más frío, mientras en el norte el calor va llegando a los pocos, por acá en el sur el frío nos va abrigando lentamente y se apodera por ahora tan solo un poco de las noches despejadas y estrelladas, pijamas y sacos de lana empiezan a formar parte de nuestro ajuar, clima perfecto para un arrunche feliz y para disfrutar de las delicias que nos deparará este mes especial...

Y de regreso llego con una dulce receta, de esas que siempre que puedo, no dudo en hacer. Y es este pastel de arándanos y limón. Confieso que me encantan las cosas ácidas, para mí, uno de los antojos que más me gustan es comer cascos de limones pasados por azúcar. Mmmmmm comienzo a salivar..., desde pequeña me encanta comer limones solos y con azúcar. No sé si sea medio extraña con mi fascinación y con antojos tan peculiares, pero que se le va a hacer; prefiero algo ácido a algo con chocolate por ejemplo. Claro que si lleva los dos mmm ya lo pienso. ...Y aquí más de uno ya debe estar mirando esto con cara de esta mujer esta ¡loca! y otra de mis debilidades lo confieso, son los llamados frutos rojos, todos entran en la lista comenzando por las moras, moreras, frambuesas, fresas, cerezas, agraz, arándanos, todos me ponen los ojos de platico.

| Saint Honoré |
| Saint Honoré |
| Mil hojas |