
El calor de hogar se siente en días fríos cuando el horno esta encendido, los aromas se confabulan para crear magia entre las ollas de barro o de hierro fundido. Allí, escondido, murmura un chup, chup, chup..., lento..., que va gestando la más increíble amalgama de sabores; esa que, desde antaño: abuelas, tías, madres, mujeres, crearon. Para luego en torno a la olla y al plato, con un buen pan disfrutar del gran estofado.
*

Un cheesecake a partir de una adaptación que realicé con el queso ricota como protagonista y una base de frutos secos enriquecida
*

Como me encantan las frutas y los frutos rojos, en todas sus variedades siempre me hacen ojitos.
*
Un menú sencillo para hacer en un plis-plas
*

Diciembre pasó y yo ni lo sentí; tanto así que solo logré hacer una entrada y luego desaparecí; pero ha sido por buenos motivos.
Este inicio de año en verano austral, con la cabeza y los ojos puestos en una reforma que nos hace saludar el 2026 con ojos llenos de alegría, entusiasmo, algo de estrés normal y mucha ilusión. Las llaves de un nuevo hogar ya las tenemos, hoy doy la bienvenida al nuevo año con esta entrada para saludar y de paso refrescar corazones con esta delicia de preparación que para el verano austral que vivimos ha sido una dulce y maravillosa sorpresa.
*