sábado, 26 de noviembre de 2016

Masato de arroz, bebida navideña de cultura precolombina





“El masato es una bebida elaborada a base de yuca, arroz, maíz o piña.                  
Su preparación consiste en dejarlos fermentar                  
en una olla con agua por un tiempo aproximado de 8 días,                  
hasta que la mezcla comience a generar espuma.                
Al igual que otras bebidas alcohólicas                   

se produce por fermentación microbiana...”                       
Wikipedia                   
               
De las bebidas entrañables de mi infancia se encuentra una que en navidades siempre preparaban. Recuerdo las reuniones y celebraciones de toda la familia en casa de mis abuelos maternos, mi abuela Margarita alistando todo para la época decembrina, el combo de primas chiquitinas y contemporáneas nos reuníamos en las vacaciones de final de año para jugar desde temprano cada mañana en San Antonio.
La casa de mis abuelos era enorme, corríamos por todas las habitaciones del segundo piso, revoloteando por el hall principal, bajábamos esas escaleras en cuestión de segundos entre vestidos que ondeaban las enaguas pomposas de colores claros, que al son de los pasos en zapatos negros de charol con un corbatín en el centro y cual gemelas muchas veces por los trajes que nos compraban, pasábamos del la sala principal, a la sala de la chimenea, luego al comedor, jugábamos por cada rincón de la casa. Saltando de la ventana del comedor al patio trasero (cabe decir que no salíamos ni entrábamos por las puertas, lo que nos gustaba era saltar por las ventanas al patio) que estaba dividido en dos sectores una parte era el jardín inmaculado de mi abuela donde las aromáticas eran sus consentidas, sin quedarse atrás las margaritas, las uchuvas (Physalis), un árbol de cerezas, el mirto, la manzanilla, la cicuta, la salvia... y la planta que resguardaba a todas las demás de nuestras pilatunas* según mi abuela, una hilera de ortiga que limitaba el jardín y que por más que la esquiváramos mientras nos sumergíamos entre cada una de sus matas siempre terminábamos picadas. Luego pasábamos al otro lado del patio donde había una casita llena de "checheres", esa era nuestra "casa de juegos" donde jugábamos a cocinar todas las ramitas, flores, frutos que mezclados con talco y agua... eran nuestras mejores recetas. Obviamente nunca comíamos aquellas preparaciones; pero disfrutábamos mucho cada instante de aquellos días de nuestra infancia. 
Mientras tanto, mi abuela nos miraba a través del ventanal enorme de la cocina que daba al lado del patio frente a la casita de juegos y lateral al jardín. A veces terminábamos correteando a mi abuela, que nos perseguía por toda la casa asustándonos con una correa pequeñita, corríamos tanto... que ella terminaba fatigada de las correteadas, se sentaba a reír a carcajadas de nuestras travesuras. Aquellos días quedan guardados en mis recuerdos y en mi memoria como una infancia llena de juegos y risas junto a mis primas y abuelos.
*pilatuna en Colombia: travesura, acción propia de niños que, en busca de diversión, ocasiona molestia.
******

Luego de esta remembranza... el masato que mi abuela hacía era de maíz, en una tinaja enorme de plástico, ella era la única que podía remover el masato porque decía que si alguien más lo removía se podría cortar. Era una bebida que alimentaba con panela y la tinaja en la que lo hacía estaba curada, la utilizaba únicamente para verter el masato y conservarlo cada diciembre. Este masato se "enfuertaba" unas veces solo, otras veces ayudado con guarapo (para acelerar el proceso de fermentación. A veces si no lo alimentaba con panela terminaba convertido en "chicha" que con un "traguito" quedabas loco. Pero generalmente era una bebida espumosa, dulce y con ese toque ácido y delicioso que permanecía en la garganta. 
Pues para el día de hoy no traigo el masato de maíz porque ese es un poco más difícil de hacer acá en Brasil, sin embargo traigo otro masato que es de arroz y también se prepara con mayor frecuencia en navidad. El proceso la verdad termina siendo un poco al ojo, sobretodo en cuanto al punto de "fuertura" (...y muchos dirán esa palabra no existe, pero para este masato hace parte de la jerga y tradición de la bebida)Hay quienes lo preparan y a los 3 días ya lo están tomando como mi suegra querida quien hace religiosamente una receta similar de masato a la que le suma harina de trigo también queda muy rico. A mí me gusta fuertecito recordando un poco el masato de maíz de mi abuela; por lo que la fermentación es más demorada y sin tener una tinaja curada la cosa se ralentiza más. Pero lo logré, luego de 15 días de alimentarlo cada dos días y removerlo encontré el punto de "fuertura" que me gusta.   
He visto que varias compis han compartido recetas decembrinas de nuestro país hermano Venezuela, acá les comparto estas otras dos delicias para juntar estas bebidas que se entrelazan en las tradiciones de nuestros pueblos. Una Chicha Andina deliciosa del blog Burbujas de Recuerdos y la otra receta es un Ponche Crema Venezolano del blog Bizcochos y Sancochos. Cuando vi las recetas que Ninoska y mi querida amiga Angélica compartieron la verdad me fascinó verlas y leer esas delicias, porque hacen parte de nuestra conexión, de lo que es la navidad en esas latitudes, llena de música, luces, alegría a fulgor de piel, que quien no la ha vivido allí, no imagina el "aire navideño" que brota de cada ser. En medio de la familia y las tradiciones que nos unen.    
Y ahora sí les dejo la receta que es súper sencilla, donde la magia esta en alimentar el masato en este caso con azúcar y dejarlo ser... por varios días para convertirlo en una bebida espumosa, que hierve un poco con la fermentación. Ya depende del gusto de cada uno tomarlo un par de días después de prepararlo es suave y muy rico. O para quienes gustamos de la bebida más fuerte, un par de semanas después... (y como dijo Ninoska: el espíritu etílico esta haciendo de las suyas ^_^) Este tipo de masato lo suelen servir con canela en polvo, para acompañar alguna colación típica de cada región, con empanadas colombianas y ají, o con los tradicionales buñuelos colombianos junto a la natilla (que están pendientes). En mi caso los acompañé con Pão de queijo delicioso. 



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Tiempos}

Proceso cocción arroz: 25 minutos
Preparación masato: 25 minutos
Proceso de fermentación: +/- 6  ·  12 días

La fermentación depende del clima si es cálido se fermentará mucho más rápido. Y también depende del termino en que nos guste esta bebida. En mi caso a los 15 días estuvo perfecto, fuerte y delicioso. Pero muchos incluso lo consumen al instante de licuarlo.

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Ingredientes:
Masato de arroz
[  +/-  2.5 litros  

- 265 gr de arroz 
- 7 tazas de agua para la cocción.+ 4 tazas para rendirlo. + 4 para licuarlo.*
- 2 astillas de canela
- 6 clavos de olor
- 1/2 taza de azúcar + (otra cantidad para alimentar cada 2 días).

- canela en polvo para servir
  
*Esta es una receta que la verdad es muy al ojimetro, conociendo el punto del masato, las medidas las cuantifique; pero llega un punto en que con el azúcar se pierde la medida porque se alimenta con cucharadas por x número de días, dependiendo de lo fuerte que esté y de lo que nos duré. Con el agua, la idea es que no quede muy clarito, pero tampoco muy espeso. 
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«PREPARACIÓN»


1. Cocinar el arroz con el agua inicial, adicionar la canela y los clavos cuando ya esta al dente y ha crecido. Dejar enfriar un poco y adicionar 4 tazas de agua más. Separar los clavos para comenzar a licuarlo.



2. En este punto se va adicionando una parte de arroz a la licuadora y aparte una taza de agua por cada licuada que hagamos. Colar y desechar el sobrante de arroz. Repetir este proceso hasta haber licuado y colado todo el arroz. Si vemos que esta muy espeso adicionar un poco más de agua, pero la idea es que quede un termino medio. No debe quedar muy claro, pero tampoco un engrudo. Luego adicionamos el azúcar y removemos bien hasta que se haya diluido y colocar de nuevo la canela y los clavos. Envasar en un tarro de barro preferiblemente, si esta curado (se han hecho más masatos antes y tiene la huella de la fermentación, sería ideal). En mi caso lo hice envasándolo en dos recipientes porque no tenía uno grande, use uno plástico y uno de vidrio (la botella de la foto). Para mi sorpresa el de vidrio, fermento primero que el plástico. Tapar muy bien con papel film o tapa hermética y dejar fermentar. 



3. Para la fermentación es importante remover todos los días en la mañana y en la noche y alimentar el masato para esta proporción con 1 cucharada de azúcar por cada litro. Cada dos días. Se irá formando una espuma, cuando comienza a burbujear el proceso de fermentación va perfecto y lo que nos resta es probarlo para ver en que punto nos gusta. 

Notas: 
· Siempre mantenerlo a temperatura ambiente, si es un clima cálido mucho mejor. 
· Si lo conservamos en tinaja de barro el sabor y la fermentación serán perfectos.  
· Darle tiempo y no olvidar de alimentarlo cada 2 días.  
· Tener cuidado al mezclarlo, como diría mi abuela, siempre que lo haga la misma persona y cuidar de no probar y regresar la cuchara para que no se corte.  
· Algunas variaciones llevan piña para fermentar más rápido, pero para mi gusto lo prefiero clásico sin el sabor de la piña. 












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Feliz día
Muchas gracias por pasar por éste rincón,
lleno de poesía de sabores, de sentimiento,
de pensamientos; que para muchos
son recetas conocidas,
para otros descubrimientos completos,
y para otros tantos, recuerdos de la infancia ó
remembranzas de algún instante especial
y para mí son todas estás y muchas más..,
entre nuevos retos que día a día me llevan a explorar
dotes que desconocía y que enriquecen mi alma, 
cuerpo y ser. 


_________________________
Agradezco cada comentario y 
estaré atenta a las inquietudes que se presenten.


nati

[❤︎]

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9 comentarios:

  1. Que interesante tu receta de hoy :-)))
    Un saludito

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    1. Si es típica de Colombia, Venezuela y creo que en Perú también la hacen

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  2. Mi Nati!! Siiii cuando vi tu publicación dije esto se parece a la chicha andina, que estoy queriendo preparar desde hace tiempo. Si tal cual la niñez, lo mismo sucedia en casa de mi abuela los 24 para 25 nos reuníamos toda la familia hijos (8) y los nietos un montón, que diversión más esperada la de navidad y fin de año, son también uno de mis mejores recuerdos. En cuanto a la bebida, aquí también es mas difícil el maíz, yo también la haría de arroz o de piña, que son riquísimas. Me encanta tu receta y definitivamente como negar que somos países hermanos.

    Un gran abrazo mi Nati me hiciste viajar a mi infancia. :)

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    1. Tan bonita Maria ^_^me alegra que hayas viajado a la infancia. La verdad es un post especial que hice con mucho cariño. La receta es un recuerdo y homenaje a nuestra infancia, en cuanto a la receta, es mucho más sencilla con arroz sin duda, raíces que tenemos y que nos unen.
      Un beso Maria y feliz inicio de semana

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  3. Qué receta más original!, Natalia, lo que me ha emocionado han sido tus recuerdos por la forma tan bonita y concisa de hablar bien el español, con esas palabras, que ya para nuestro día a día en nuestra lengua han caído es desuso; pero qué bien empleadas y concretas han sido en tu relato. Parecía que podía ver a esas chiquillas con sus vestidos claros y pomposos con aquellos zapatitos negros bajar la escalera corriendo; también cuando describes el jardín de tu abuela y ahí, me ha recordado el libro de poemas de Juana de Ibarborou en "La higuera". El poder de la escritura y de la imaginación de los que participamos en ese rito maravilloso que es la literatura. Mil 💋 💋 preciosa. Feliz fin de semana.

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    1. Patty muchas gracias por tus palabras, que lindo poder emocionar... la verdad es un recuerdo que guardo en mi mente y corazón.
      ...Si ella escucha,
      si comprende el idioma en que hablo,
      ¡qué dulzura tan honda hará nido
      en su alma sensible de árbol!

      Me encantó conocer la Higuera ^_^ de verdad el poder de la escritura te lleva a recrear mundos y lugares increíbles, que cada uno desde su ser los imagina, los siente y los vive.
      Un beso para ti y feliz inicio de semana

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  4. Hola Natalia! Qué cándida historia, mientras te leía era como ver una película, podía imaginar toda la escena, como dice Patty, es maravilloso. Gracias por la mención de mi ponche, me encanta que te haya gustado también. Te cuento que esta chicha no la conocía con el nombre de masato, y en mi casa hacían algo parecido (no tan elaborado y ritual como tu abuela!) pero con las conchas de la piña. La de maíz es una ricura, pero como dices, es difícil conseguirla ya.
    Gracias por traernos un pedacito de tu linda tierra por medio de tus historias y esta rica bebida. Salud!!

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    1. La verdad son hermanas esas dos bebidas, en Colombia la chicha solo se conoce a la de maíz que es súper fuerte. Las otras bebidas fermentadas suelen llamarse masatos, claro que me queda pendiente investigar más al respecto. Mi querida Angélica tu ponche es una delicia que espero probar. El ritual de las abuelas con las recetas tiene su magia y mística. Totalmente de acuerdo contigo y con Maria, el de maíz ya esta en extinción, muy difícil de encontrar. Espero hacerlo algún día. Muchas gracias a ti por compartir tus ricas recetas también y salud!!! ^_^

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  5. Nati, muchas gracias por la mención y el enlace... lo aprecio de corazón. Me emociona muchísimo que hayamos coincidido sin querer, en la valoración que hacemos a las tradiciones y costumbres de nuestras tierras llenas de gracia!

    Me parece súper interesante el proceso de elaboración del masato... el hecho de que no incluya alguna fruta en la fermentación me despierta la curiosidad, así que lo haré segurísimo. También me llamo la atención el proceso de alimentación y lo probaré con nuestra chicha, pensando en que así de mantendrá la textura espumosa por mucho más tiempo.

    Ahh!, preparé tus pancitos de queso y me encantaron!

    Un Besote!

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Muchas gracias por visitar este rincón y dedicar un momento de tu día para pasarte por acá, lo aprecio mucho. Siempre bienvenido a este taller mágico de Poesía Culinaria. ^_^